
Es una tercera vía de financiación que se suma a los que sustentan económicamente a los partidos valencianos: las cuotas de los afiliados y la subvención que desde hace dos años reciben de los Presupuestos de la Generalitat (3,5 millones de euros). Con estas dos contribuciones el socialismo valenciano tiene garantizado su funcionamiento diario pero no podría afrontar grandes gastos como lo que conllevan una campaña electorales, según fuentes de la formación.
Blanquerías asegura que no realizará un gran desembolso de cara a las europeas del 7 de junio. Entienden que son unos comicios de carácter nacional, que ellos acaban de llegar y que realmente no se juegan «nada». Pero aún así la campaña genera gastos extraordinarios.
La ley de financiación de los partidos políticos obliga a que las donaciones privadas se abonen en cuentas de entidades bancarias, abiertas exclusivamente para este fin. Por ello, han abierto una en el BBVA. Aunque todavía, según fuentes de la formación, nadie ha realizado aportaciones.
Antes de la ley los partidos podían recibir donaciones de manera anónima, lo que abría la puerta a la recepción de dinero negro procedente, en la mayoría de los casos, de empresarios poco escrupulosos.
En el PP está modalidad de financiación no existe en estos momentos.
Fuente: El Mundo